sábado, 4 de abril de 2009

"Cádiz es mucho mucho más que la ciudad del sonreir, del flamenquito, el carnaval o la que viste estadios de amarillo, Cádiz es la cuna de toas las culturas..."

LA PENSADORA GADITANA


UNA ALTERNATIVA OBRERA A LA CRISIS CAPITALISTA

Tras una década de "boom económico" en que los beneficios de la gran banca, los grandes monopolios y los grandes especuladores inmobiliarios se han disparado obscenamente, la crisis de la economía capitalista se extiende desde los países más industrializados hasta los continentes más pobres. Una crisis financiera descontrolada, la más importante desde el crack de 1929, amenaza los cimientos del capitalismo.

En estas condiciones, la burguesía pretende descargar sobre los hombros de las familias trabajadoras las consecuencias de la recesión y el caos económico: despidos, recortes salariales, privatizaciones de servicios públicos, precariedad... Pero este plan tiene también otra cara: la utilización de cientos de miles de millones de euros del dinero público para salvar a la gran banca de la quiebra y evitar de paso un colapso del conjunto de la economía mundial. En definitiva, socializar las perdidas después de que se hayan privatizado las ganancias, o parafraseando a un conocido escritor norteamericano "Socialismo para los ricos, capitalismo para los pobres".

En el Estado español la situación de la inmensa mayoría de la clase trabajadora empeora cada día que pasa. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), más de 10 millones de trabajadores cobramos salarios inferiores a los 1.000 euros al mes o raspamos esa cantidad: la media de los salarios en 2007 era la misma que en 1997; al mismo tiempo, seguimos a la cabeza de la precariedad laboral de la Unión Europea, con un 34% del total de la fuerza de trabajo; en el caso de los jóvenes menores de 30 años, el porcentaje sube al 45% y triplica la media comunitaria. En contraste, las empresas que cotizan en el Ibex 35 obtuvieron, en 2007, unos beneficios de más de 49.000 millones de euros, un 15'7% más que el año 2006. Unos resultados espectaculares a costa de nuestra sobreexplotación y de un trasvase gigantesco de plusvalía de nuestros bolsillos hacia los suyos.

Pero en este año las cosas han ido a peor. Además de una escalada descontrolada de la inflación, que afecta fundamentalmente a los precios de los productos de primera necesidad, la recesión económica en la construcción y en la industria está afectando de lleno al empleo. El número de parados se ha incrementado un 24,7% en el último año, es decir 500.000 parados nuevos, colocando el total de desempleados en ¡2,5 millones! En la construcción se pronostica un millón de parados en el sector para mediados de 2009, y en la industria del automóvil ya se han anunciado planes para despedir a 1.300 trabajadores en Ford y otros 600 en Opel. La perspectiva es que los expedientes de regulación de empleo y cierres de empresas se multipliquen en los próximos meses. Por otra parte, la directiva aprobada por la Unión Europea a favor de la extensión de la jornada laboral a 60 horas semanales es una clara advertencia de hasta donde están dispuestos a llegar en sus ataques a los trabajadores. Impedir que estos planes salvajes se lleven a cabo, defender nuestros salarios y empleos, solo será posible si el conjunto de la clase trabajadora y de la juventud se moviliza masivamente, demostrando su enorme fuerza paralizando la producción y el país.

¿Para quién gobierna Zapatero?